Centinela de tu cuerpo.

Detrás del misterio de tu mirada puede haber un cumulo de  lagrimas formando una presa, quiero ser río de felicidad que las hagan brotar. En tus suspiros veo un dejo de nostalgia que te mantiene ausente  estando presente. Para traerte, escribiré en cada hoja tumbada por el viento de otoño, nuestra historia y las regare en los caminos de tu pasado. Tus palabras ya no son palomas mensajeras, que me informaban cuando querías que abriera mi puerta a las verdades de tu cuerpo y alma. Inventare un lenguaje nuevo, que hablaremos con nuestras manos, solo tendrás que dejar en libertad tu piel y permitirle despertar. Mientras todo esto sucede seré el centinela que cuide tu letargo. Jhm 

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