La lluvia y tu espalda

La lluvia tomo el sabor de tu boca, tus manos se aposentan en mis sienes como queriendo obtener el instinto de mis pensamientos, entre mis manos, tu espalda se convierte en manzana de la discordia, mientras las gotas se deslizan por ella, en busca de la mejor parte de tu cuerpo, mis celos arden pero los apagas con la humedad de tus besos… recibo mi premio de consolación, cuantas gotas tuvieron que caer para que compartieras tu calor, si hubiera sabido que la lluvia te traería, porque no lloraron las nubes antes. Jhm


Derechos de autor: Juan Hernandez.

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