Un abrazo sin final

Escribió la historia de su amor, sin saber que había sido escrita por ella en su piel, buscaba traducir los mensajes ocultos en su mirada, pero no se dio cuenta que su mirada fue siempre un libro abierto, entonces solo se dedico a leer su piel y se dio cuenta que aun no había un final, por lo tanto, pensó en escribir uno, su pulso tembló, el temor surgió, se dio cuenta que en su piel aun  había mucho espacio para un gran final, pero en cambio permitió a su pluma seguir marchando por su cuerpo, escribiendo mil veces la misma  frase, “déjame seguir abrazándote, como la primer ocasión en que te encontré en aquel lugar y te prometo que esta historia nunca tendrá un final” .jhm

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