Y plasmo su primer concierto en su cuerpo.



Su cuerpo es deliciosamente armonioso, cada paso que da es como una nota musical, el hace que las  corcheas se vayan formando y confeccionando la canción existente en su cuerpo que aun no ha sido escrita, marcando ritmos sutiles que no pueden ser tocados por cualquiera, solo por el maestro que hace que la música fluya de sus adentros, van tomando forma los acordes que surgen de la nada para convertirse en sus evocaciones y ser cantadas por ella, siendo su mayor deseo ser parte de la historia musical que plasmara en la piel de su amada, el se apura en su combinación musical para cantarla en su primer concierto desenfrenado de amor. Jhm

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