Sin tu voz, tu mirada y tu piel, no hay poesía

Quise imaginar un día sin tus palabras, pero me di cuenta que ya no había ideas volando por mi cabeza; tu voz le da inspiración a mi pluma,  igual intente retirar tu mirada de mi mente, pero sentí que el cielo no existía, por ultimo quise saber que se sentía no volver a tocar tu piel, pero mis manos se amotinaron  y no quisieron escribir poesía. 
De todo esto solo tengo una conclusión, tienes en tus manos mi vida, en cualquier momento puedes detener mi corazón, tu voz, tu mirada y tu piel,  son mi adicción y sin ellos entro en abstinencia …y simplemente…  no hay poesía.

Derechos de autor: Juan Hernandez.









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