Feliz cumpleaños.

Cuando llegaste a ocupar un lugar en nuestro hogar, sembraste felicidad, desde que danzabas en el útero de tu madre te imaginaba y desesperaba por ver como serias, y cuando llegaste me di cuenta que en tus ojos te trajiste un pedazo de cielo, de inmediato te adueñaste por las madrugadas de mi sueño y por si fuera poco la cafeína era amiga de tu llanto, pero cuando te tomaba en mis brazo te encantaba dormir en mi pecho, usaba los latidos de mi corazón como arrullo, para que en tus sueños visitaras el cielo. Por el túnel de tu mirada llego la dicha a nuestro hogar, felices 24, aunque seas toda una señorita, sigues siendo mi niña. Te quiero mucho. 

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