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Mostrando entradas de julio, 2017

Como manso gato

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Por cada beso que llueves, haces nacer un te quiero y mis labios se convierten en manso gato, se untan a los tuyos esperando la nueva caricia.
Te respiro para retener tu aroma, te pienso música para bailar al ritmo del murmullo agitado de tu respirar y cierro los ojos para guardar en mis adentros lo que mis manos dibujan al pasear por tus valles. 
Prohíbo al viento borrar tu aroma, pero le pido que siempre lleve tu música a mis oídos y a mis pensamientos que conserven la obra de arte que mis manos delinearon.  ©juan hernandez


Mi sauce llorón sonríe.

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En el desierto que existió en mis labios ha llovido, de las espinas de los cactus surgen flores y parvadas de besos vuelan a saborear su miel; sequías ya no existen y ha nacido un sauce llorón que sonríe, en mis labios hoy existe una gran diversidad de vida que borraron borrascas. ©juan hernandez

Nuestro escenario esperado.

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Sigues siendo promesa cuando nuestras manos se juntan e inventan caminos para acortar el escenario esperado. 
El destino se hace amigo de nuestra voluntad marchitando nuestro andar y el mundo se pregunta hacia donde debe girar, al presentarse la duda nos premia deteniéndose, renovando el tiempo para dejarnos saciar el hambre de ilusiones, recibiendo como regalía el derecho de amar, llevándonos a plantar sueños sobre la imaginación, languideciendo la soledad para que dentro de su espacio reinen dos sombras unidas, imperturbables, atrapadas por el tiempo, probando yo tu vida, probando tú la mía, sin respetar reglas, imponiéndose  los sentimientos, venciendo al destino y llegando  al escenario tan esperado. ©juan hernandez


Tus labios piden a mis manos, secuestrar a tu cintura.

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…Como me gusta cuando mis mejillas saborean las tuyas, al alimentarse mi  abrazo del tuyo, implorando tus labios  a mis manos secuestrar tu cintura, para como dos imanes unirse a los míos.
En carne viva navega la llama del amor y en libre torrente fluyen poemas de tu aliento.
Lentamente me llevas a habitar el falso vacío de tu corazón, donde rebasan sus latidos dormidos y venideros sus ventrículos sorprendidos por la novedosa algarabía.

Siento que fluyo por tu cuerpo, lentamente me convierto en suave latido sorteando las tormentas de tus adentros, saboreo tu torrente y perezco al encontrar un rayo de luz que surge de la realidad que me dice "lo que parecía imposible ya fue". Un ángel abandono el cielo para acariciar mi alma y calmar tormentas, regalándome sus latidos. 

Sigo fluyendo  en tus adentro, en espera de ver el nacimiento del latido adecuado que me impulse nuevamente a tu corazón. ©juan hernandez



Eres el equilibrio de mis sentimientos.

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Eres la vara que le da equilibrio a mi vida,  cuando la cuerda floja aprieta mi voluntad invitándola a besar el suelo, tú inspiras mi vuelo, rompes dudas y le das certeza al valor de mis alas que vuelan para superar las mordidas del destino.

Agradezco al abismo de mi inseguridad mover mi cuerda, me obliga a sujetarme a ti en vez de volar, fingiendo ser esclavo de tus labios, pues me gusta  la tortura de la fricción que calma mi sed de miel.  Me siento seguro cuando te tomo de la cintura. ©juan hernandez

La paradoja del tiempo, espacio y nuestros cuerpos.

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Ni en el mejor sueño cabrían tantas dichas, sin contar los disgustos que agregaron reconciliaciones sintonizando  el tiritar de nuestros cuerpos, cuando las ansias  se hicieron amigas de la penumbra y ambas  gozaban  enmarcando nuestro contorno.  
Nos albergamos mutuamente en nuestras pretensiones, cediendo ambos voluntad, logrando amancebarse la ternura y el deseo. 
Solo tú sabes reacomodar los engranes del reloj, para que el día se haga largo y quepan mas te quiero y mas te amo, dando vida  a la  paradoja  que ve, como conforme el tiempo se alarga, se hace más corto el espacio entre tú y yo, uniéndose como el día y la noche. ©juan hernandez

Mi inspiración abraza mi sueño.

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Hoy las palabras volaron, no quisieron dormir en mi libreta, tocaron a mi puerta pero no las escuche, estaba ocupado buscando mi inspiración,  la pereza acunada en mi pluma la oculto. Le pregunte a la luna si me prestaba alguna confidencia, de esas que los enamorados le hacen, pero la nube que pasaba le dio pesadez  a mis parpados, cerrándolos.  
De inmediato mi almohada me dicto sueños, en los que  volaban bellas miradas en nubes que se alimentaban de murmullos,  de amantes bautizando estrellas y reubicándolas para formar la constelación del corazón y la flecha y el poeta descorazonado; ese que busca en las grutas del desconcierto, el aroma salvaje de las rosas que habrán de alimentar su olfato, amancebando sus ojos dentro de su sueño,  aspirándolo como antídoto del veneno  irrigado por la nube que mando a la deriva su inspiración, arrastrada hasta la telaraña que dibujo su pluma. 
-Despierta; le grito un suave aroma que lo abrazaba, abrí mis ojos, mi pluma dormitaba mientras una mirad…

Dudas razonables.

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¿Porque los pensamientos no hablan? Acaso son tímidos o  son deseos guardados, tal vez los encadenamos en espera de ser liberados o son palabras que no fueron pronunciadas a tiempo. 
Tengo dudas razonables; siempre te pienso y el atrevimiento de tus deseos salen de tus manos, tomando como guarida el vacío de los míos y tus palabras siempre han volado atrapando un monologo,  inspirado  en el reflejo del que aprisionas en tu pupila. 
Concluyo en mi reflexión; mis pensamientos no hablan por que  su silencio  los mantiene vivos, si se convirtieran en voz, me quedaría sin ellos y a ellos les debo que siempre estés conmigo.  ©juan hernandez



Mi constelación favorita, en los lunares de tu espalda.

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Cuando mires al cielo nocturno  y no encuentres a Deneb, nuestra estrella favorita, no pienses que ha muerto, lo notaras diferente porque lo remodele para ti; nuevas estrellas nacieron con tu mirada y el cielo por las noches ya no está de luto, tus ojos lo iluminan como una supernova y pone celoso a sirio, que se cree el más bello por ser el favorito del can mayor.  No te preocupes, la constelación que forman los lunares de tu espalda, es la favorita  del cielo, le pondré por  nombre  “mi rincón de sueños reverberantes”. ©juan hernandez

La mascota de la luna, en tu pupila azul.

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La luna se puso celosa porque una poesía le escribí a la que me salvo de mi naufragio.
A ella,  que con sus perlas azules me guiaron a la playa, donde mis sueños  en la arena están dejando huella.
Luna llena te quiero ver por mi ventana, mi inspiración  está guardada en los cráteres de tu llanura.

Luna, como  no vienes a visitarme en mis madrugadas de inspiración atrapadas por el insomnio, guerra sucia te jugué. 
Le puse como carnada una zanahoria a tu mascota, y en las azules pupilas de mi amada tiene  su  morada momentánea.  Sé que algún día vendrás  a recuperarla, te propongo  regresarla, si me dejas construir en tu lado que no es acariciado por el sol,  mi jardín de letras, para que sus raíces se sujeten  a los corazones de los poetas que eternamente ahí descansan y se alimenten de sus poesías inéditas nunca leídas.
Yo seré el jardinero que las pode, para llevarle todos los días un ramo de poesías a mi amada.
Luna, mi inspiración es tuya vuelve a ser mi confidente, pero el corazón ya …

El encanto de la primavera y el verano.

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Tu cuerpo, enjambre de aromas. Mis manos salen de sus capullos y vuelan tras el aroma de tus pétalos; por única vez en el año, la primavera y el verano rompen el hechizo, se toman de la mano, comparten su miel y su calor, la primavera ofrece su ultima rosa y el verano le da su tibieza para preñarla con  sus matices, el insólito  momento pasa, la primavera llora y el verano se pone triste. 
Claro que  esto es ficción metafórica, porque tú eres mi primavera encantada y yo siempre seré tu eterno verano, que creara para ti un cielo privado,  te daré mi corazón para que lo uses como motor, será el encargado de mover  los engranes del reloj que despertara a las estrellas y la luna, mis suspiros serán la brisa que revuelva tu pelo y las nubes llevaran mis pensamientos a tu almohada, te prometo que tu vida será mejor que la ficción ©juan hernandez