Desnudamos al reloj.




El reloj se desnudo y se quedo sin horas, el horizonte las tomo y abrió sus ojos lapidando a la noche,  mientras,  el misterio se desistió y despejo el cielo de posibilidades, biseles húmedos guardan las ansias de volar  hacia los pétalos carmesí que invitan a sustraer el roció, que amenaza con volverse río por la presión del antojo. 
Las laderas fueron arrasadas por avalanchas de cinco crestas, terremotos cimbraron la cima y hubo erupción de frases formadas por las letras más dulces contenidas en el abecedario. 

El reloj suplica le devolvamos sus prendas, pero se han desgastado cuando nos cobijamos con ellas.
Derechos de autor: Juan Hernandez:
http://www.safecreative.org/work/1709133511061

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