En mis poesías pongo el corazón.


De tu piel, ojos, voz, labios y el susurro de tus manos por mi piel, fluyen mis poesías, si las lees sabrás que tienes mi corazón en tus manos, no lo tritures, derramarías su tinta.

Tú, eres magia sublime, conforme vas tiñendo tu mirada y sonrisa en mi pensamiento, el corazón va dictando los fragmentos que llevan una parte de si, solo tienes que leerlas, sentirás que te acarician el alma y  sus letras fraguaran nuevos latidos en el.


En mi poesía pongo el corazón, deja que acaricien tu alma para que el siga latiendo detrás de tus sueños, los tome desprevenidos y tiña con ellos mis poesías.

Derechos de autor: Juan Hernandez.
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