Mi luna celosa.



Desde que entraste a mi vida, llego contigo la inspiración, pero la luna se puso celosa y ya no quiere entrar por mi ventana. 

Ingenua, se esconde tras el crepúsculo a la espera que le cuente mis confidencias, pero mis ojos son seducidos por el candor de tus muslos.  

No desesperare, pronto querrá ser río de luz que corra por tu espalda en cada amanecer, y deseara ser dibujada por tu sonrisa, cuando este en cuarto creciente. © juan hernandez.



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