En algún lugar del alma.

En un lugar muy, muy profundo del alma, donde el viento al rosar las hojas de los arboles toca música de violín y la luna baja a bañarse en un río de tinta, mientras la liebre que mora en ella baila  un vals con el sauce llorón, contagiando a Charlotte la araña que utiliza las fibras de su tela como cuerdas de lira.
Ahí, en ese lugar, el viento atrapa los pensamientos de los amantes para formar las nubes, que  como nidos, albergan a las orugas que pronto transmutaran en crisálidas, aunque corta será su estadía en ellas,  pues serán derribadas por los suspiros que escapan de las trampas del amor; cayendo al río, el cual se tiñe de su color añil.
Vivaces se organizan en cardúmenes, apresuradas, en su loca carrera, de su interior eclosionan vocales y consonantes,
que en raudo vuelo son tomadas por las musas, matizándolas, eligiendo mayúsculas y minúsculas, dándoles alma con su inspiración y sembrándolas en el vaho de las ranas, que como  madreselva trepa por los balcones; siendo absorbido por el poeta que espera en uno de tantos, mientras platica con sus hojas en blanco, sobre las estrofas que las musas cantan, hechizando a su pluma, que en lento vals derrama su tinta teñida con suspiros, para con ellos mover la máquina de vapor que fabrica el amor, materia prima de la poesía.

Desde  ese lugar, me tortura  mi  musa, hundiéndome en ese silencio que grita y deja escuchar las melodías que guardan las sirenas en las caracolas.




SAFE CREATIVE

Identificador: 1802055700824
Fecha de registro: 05-feb-2018 22:51 UTC
Autor: Juan Hernandez 

Entradas populares

Ahí