Nunca dejes de cantar mi hermosa musa.


Cuando el corazón  deja de escuchar a su musa, la piel duerme y los sentidos se afligen, se mutilan los sentimientos y el amor no fluye, el alma se queda vacía a la espera de ser  alimentada por sentimientos que metabolizar para producir el combustible que activa al corazón. 

Yo escucho a mi musa, que mantiene mi piel despierta, le da calma a mis sentidos  y siembra sentimientos en mi alma para que nunca deje de fluir el amor del que se alimenta  mi corazón. 


Nunca dejes de cantar mi hermosa  musa.

Derechos de autor: Juan Hernandez.
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